ALMANAQUE BSE 2018 197 barracas, cuando obedeció prontísima su gente, pero sintiendo el tropel los franceses tomaron las armas con igual prontitud, e hicieron mucho fue- go contra los españoles por espacio de media hora, animados por Monsieur Moreau, su capitán, que se defendía con gran valor, hasta que el ayudante don Pedro José Garaycochea, le dio un balazo por la boca y le derribó muerto; (…) tuvieron bien que hacer en desembarazarse de seis o siete franceses que con espada en mano acometieron a cada uno de los dos, más al fin, quedaron victoriosos obli- gando a los franceses a rendirse pidiendo cuartel y clamando ¡Viva Felipe V!. » PIRATAS ATACAN A COLONIA DEL SACRAMENTO En 1762, el general español Pedro Cevallos asaltó la plaza fuerte de Colonia del Sacramento y tomó posesión de la misma, siendo expulsadas las tropas portuguesas. La tensa calma que reinaba en el Plata se rompió cuando el informante de las fuerzas espa- ñolas acusó la presencia de una flota enemiga, com- puesta por navíos ingleses y portugueses. Cevallos, gobernador español de Colonia del Sacramento. En realidad, era una flota combinada, armada en Londres y reforzada en Rio de Janeiro, cuya finali- dad era el libre saqueo de Buenos Aires. Comandada por el capitán John Reed, tenía como contramaestre al poeta Penrose. En el informe de Juan Antonio Guerrero, capitán del Don Zenón, nave española en observación al ingreso en el Río de la Plata, detalla- ba las naves de la expedición: la capitana, un navío de línea de 3ra. clase, ex propiedad de la Real Ar- mada conocido como Kingston y rebautizado como Lord Clive, el Ambuscade al mando del capitán Ro- berts y la fragata portuguesa Gloria, así como 14 embarcaciones menores. La orden de Guerrero fue expresamente clara, concisa y concreta, disparar a la altura del depósito (pañol) del material de calafateo del barco, ubicado ligeramente hacia la proa del na- vío. En dicho sitio se guardaba todo lo relacionado a los útiles de limpieza y reparación del barco, pun- tualmente el alquitrán, la brea y la estopa, elementos altamente inflamables. La recomendación era el dis- paro por parte de la artillería de defensa española, de balas rojas (calentadas al rojo vivo en hornillos), para producir incendios en los navíos enemigos. En la mañana del 6 de enero de 1763, el festeja- do día de San Baltasar para las minorías negras que se ocupaban en la plaza como esclavos, se observó que la intención del saqueo a Buenos Aires tendría un paso previo: el ataque a Colonia del Sacramen- to. Cevallos, hábil estratega militar, dispuso a sus tropas veteranas sobre las murallas y bastiones que protegían la costa sur y oeste de la plaza (baluartes de San Miguel, San Pedro y Santa Rita). El ataque fue desencadenado por el fuego de la nave capitana, la cual se había introducido peligrosamente por un canal de acceso al puerto norte, demasiado cercano a la costa. La zona era dominada por bancos de arena y peligrosos arrecifes de piedras, como lo es el banco de la Laja, la piedra Anita o los Muleques. Por su parte, la segunda nave de la flota, el navío inglés Ambuscade, atacó el baluarte de San Pedro y el Gloria portugués