ALMANAQUE BSE 2018 235 Fig. 2: Parochlus steinenii Gerke: a. insecto adulto; b. larva. Antártida marítima está limitada a pequeños inver- tebrados, plantas inferiores y microorganismos, que integran la estructura trófica del ecosistema antárti- co (Convey & Stevens 2007). Los organismos están expuestos a continuos cam- bios ambientales como la variación en la temperatura del aire y del agua, los ciclos de luz, el flujo de nutrien- tes, la salinidad y el viento. Estos cambios influyen en ladinámicaylasestrategiasdesupervivenciadelosor- ganismos, como por ejemplo el aumento en la reserva de grasa corporal, el aprovechamiento de las ofertas alimenticias disponibles o la formación de huevos de resistencia (Laybourn-Parry 2002; Benvenuto et al. 2015). Solo dos especies de dípteros nativos integran junto con los colémbolos la reducida lista de insectos antárticos: Parochlus steinenii (Gerke 1889) y Belgica antarctica (Jacobs 1900). Estos insectos pertenecen a la familia Chiro- nomidae de amplia distribución en biomas de agua dulce en todo el planeta, con más de 15.000 espe- cies (Cranston 1995). Son de pequeño tamaño y muy parecidos a mosquitos. Forman a menudo enjambres masivos próximos a los cuerpos de agua dulce, dispersándose por medio del viento (Edwards 1938). El descubrimiento de la presencia de Belgi- ca antarctica en la Antártida marítima fue el mayor acontecimiento científico durante la Expedición Belga entre los años 1897 y 1899. Estos insectos de tamaño pequeño entre 1,5 y 3,2 mm se caracterizan por presentar alas muy reducidas, apenas visibles (Wirth & Gressitt 1967). Esta especie es endémica de la Antártida marítima localizándose asociada a las pequeñas charcas de deshielo (Fig. 1). Las larvas completan su ciclo próximo a estos ambientes, pro- tegidas en las matas de musgo. El ciclo larval puede llegar a extenderse hasta dos años soportando inclu- so invernadas severas. En condiciones ambientales muy adversas las larvas hibernan a pocos centíme- tros del suelo donde las temperaturas no llegan a ser tan extremas oscilando entre 0 y -5°C. Al congelar- se el sustrato circundante, las larvas se deshidratan como estrategia para evitar la cristalización de sus fluidos corporales. Los adultos emergen durante la primavera y el verano antártico sobreviviendo apro- ximadamente 14 días, ocupando su tiempo solo en reproducirse (Baust & Lee 1981). A diferencia de B. antarctica, P. steinenii se pue- de encontrar desde Tierra del Fuego (Argentina) hasta los archipiélagos de las islas Georgias del Sur y Shetland del Sur en la Antártida marítima. Esta especie fue descrita originalmente por Gerke en 1889 con ejemplares recolectados por una expedi- ción alemana al Polo Sur. Los adultos son insectos alados de pequeño tamaño que pueden observarse fácilmente en las orillas de los lagos permanentes de agua dulce, formando grandes grupos (Fig. 2a). De- bido a las condiciones extremas del ambiente adop- tan estaestrategia comportamentalparaprotegerse